No soy una madre perfecta

supermamaLo siento, pero no, no soy una madre perfecta ni lo llegaré a ser. No me van a dar una medalla por ser la madre del año. Jamás me distinguirán con ningún premio ni seré una madre a imitar. No soy la madre que quise ser y me tengo que perdonar. Es una losa que pesa mucho y debo quitarme.

Cuando eres madre, entras en una vorágine extraña. Tienes a una nueva criatura que depende de ti las 24 horas. No puedes escapar, no puedes cerrar los ojos y poner el pause, no puedes volver a tu vida anterior. Todo cambia. Es un proceso lento e intenso que aún no he terminado de asimilar. En estos momentos, habiendo pasado 19 meses desde que mi bebé llegó al mundo, sigo teniendo la mente en modo centrifugado. No pienso con claridad. Mi mente es un sinfín de ideas inacabadas, datos, dudas y preocupaciones que hay que desfragmentar, ponerlas en orden… Ahora mismo mi vida es todo caos. Y con una cabeza caótica, todo se vuelve caótico. Todo lo que imaginé que iba a hacer o iba a estar haciendo ahora, no existe, no tiene nada que ver. Sigue leyendo

De clases de preparación al parto, doulas y demás

Esta semana cumplo 31 de gestación. ¡Hay que ver cómo pasa el tiempo! Dentro de nada la criatura estará por aquí, con sus lloros, buches y pañales sucios. Me quedan 9 semanas (en teoría) para “disfrutar” de mis últimos días de “tranquilidad” a solas con mi chico. Por fin me han dado la baja por lumbalgia (me duele la espalda desde los 5 meses) y estoy aprovechando para dormir cuando el calor del verano me deja. Todas las mamis que conozco me recalcan que intente descansar al máximo porque con la llegada del bebé no voy a parar ni un momento, así que yo sigo el consejo a pies juntillas.

Alrededor de la semana 28 comenzaron las clases de preparación al parto, tanto por la Seguridad Social como por el seguro privado. De las dos, me quedo con las de la Seguridad Social. Para empezar, porque las imparte mi matrona, la que me lleva haciendo el seguimiento durante todo el embarazo. Es una chica joven, no llega a los 35, y eso me gusta mucho porque al estar recién salida de la facultad, sus ideas no son tan anticuadas como las de una matrona mayor. Está al día de las novedades, se actualiza y le es más fácil empatizar con pacientes que son de su misma quinta.

empezar-el-curso-de-preparacion-al-parto_articulo_landscapeA estas clases acudimos unas 5 chicas. Al ser por la mañana, no pueden acompañarnos nuestras parejas. (Aprovecho para reivindicar los permisos para los padres. Si yo tengo que acudir al médico o a clases de preparación al parto, tengo derecho a que mi empresa no sólo permita ausentarme del trabajo, sino a cobrar como si hubiera acudido a mi puesto. Sin embargo, los hombres no pueden disfrutar de estos permisos, como si el bebé sólo fuera nuestro. Y no, un bebé es de dos personas, deberían permitirles poder estar con nosotras). Dicho esto…, el cursillo está bastante bien. Nos sentamos en unas sillas como las del insti (con brazo que hace de mesa) y en semicírculo. Hay pelotas de pilates por si alguna, como yo, no aguanta las dos horas  con ese respaldo tan duro. Sigue leyendo