Más amor y respeto a los niños, por favor

nails-1420329_1920Creo que con el título está todo dicho, no? Me da mucha pena escribir este post, porque creo que las cosas deberían ser diferentes. Nuestros hijos son las personas a las que más queremos, a las que más amamos, pero parece que se nos olvida. Son seres indefensos que dependen absolutamente de nosotros para todo. Están conociendo el mundo, están creciendo y aprenden a través de las experiencias que les proporcionamos, a través de las cosas que les mostramos, a través de las palabras que les decimos.

Hoy me han dado ganas de llorar mientras estaba en el parque con mi niño. Éste estaba jugando con otro niño mucho más mayor, quizás de 8 años. El niño le cayó genial, el mío se reía y al otro parecía que le gustaba mucho hacer feliz al bebé, tenía cuidado en sus movimientos y le pedía a su hermano (que estaba sentado detrás) que no remara muy fuerte para que mi hijo no se cayera. Vamos, un encanto de chiquillo. Pero el padre debió escuchar cuando le decía a su hermano que tuviera cuidado por el bebé, porque el hombre apareció como un energúmeno (no sé dónde estaría antes, pero mirando lo que hacían sus hijos no) y les dijo a los dos que salieran del parque. Como los niños no lo hicieron (básicamente porque no hubo ni tiempo de reacción), el hombre comenzó a amenazarles con dejarles el culo rojo y romperles las orejas. Los niños se bajaron despacio del columpio y ya iban a salir, pero como tardaban (vamos, que no pasaron ni 3 segundo desde la amenaza), el padre les soltó: “A ver si te van a gustar más las manos que la boca”, en clara alusión a que querían que les pegara un guantazo.

En serio, ¿por qué le hablan así a los niños? El hijo pequeño no tenía cuidado porque era pequeño y le podían sus ganas de gastar energía, pero el mayor se estaba comportando de forma responsable, jugando con mi niño, haciéndole feliz, mostrándole respeto y, encima, instruyendo a su hermano de buenas maneras. ¿Por qué el padre reaccionó así? ¿Y por qué con tal impunidad? ¿Por qué ninguno de los que estábamos allí fuimos capaces de decirle nada a ese señor?

Me dio tantísima pena… Y no es la primera vez que presencio algo por el estilo. Son nuestros hijos. Somos su modelo a imitar. Para ellos somos lo más de lo más, la máxima autoridad, los que siempre tenemos razón y lo que opinemos de ellos, o lo que les hagamos sentir, les va a dejar marcados para siempre. ¿Cómo podemos hacerles creer que les pegamos por su bien, que les amenazamos por su bien, que les gritamos y humillamos por su bien? No, las personas que se quieren no se hacen eso. ¿Cómo podemos echarnos luego la manos a la cabeza cuando nos hablan de casos en los que los hijos pegan a sus padres? ¿Alguien se ha parado a pensar qué es lo que ese niño ha vivido en carne propia? No le hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti y, mucho menos, si son las personas a las que más amas en el mundo.

¿Y tú, conoces algún caso como el que te he contado? ¿Qué sientes en esas circunstancias? ¿Alguna vez has intervenido? ¿Si lo viviste, recuerdas qué sentías? 

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