Ecografía de las 20 semanas y por qué no voy a pisar el Materno Infantil nunca más

¡Hola, chicas!

La semana pasada fue semana de médicos. El lunes tuve matrona, el martes; ecografía morfológica y el miércoles; ginecólogo privado (el jueves y el viernes fueron festivos, que si no, algo tocaría también ;))

De todas estas citas, obviamente, de la que más ganas tenía era de la ecografía morfológica. Se dice que ésta es la ecografía “importante”, en la que comprueban que todos los órganos se estén desarrollando y funcionando correctamente. Digo “se dice”, porque mientras me la hacían no me explicaron nada.

maternoAcudí al Materno Infantil de Gran Canaria (el único para toda la isla). Estábamos citados a las 13.00 horas y entramos a las 13.45, por suerte no tuvimos que esperar demasiado. En la consulta nos encontramos a 3 mujeres: una era la médico que iba a hacer la ecografía, otra apuntaba y una tercera que se encargó de pedirme que me desnudara de cintura para abajo y que me pusiera una toalla de las que tenían en el baño. (Yo lo flipo con la cantidad de gente a la que estamos pagando cuando ese trabajo lo puede hacer sólo una persona…). Ni qué decir tiene que cuando me pidió desnudarme me quedé con una cara de asombro tremenda. ¿ Es normal que a estas alturas del embarazo sigan haciendo ecos vaginales? Pues nada, obedecí órdenes y, nuevamente, bragas fuera.

Me tumbo en la camilla, me hace la transvaginal y le cuenta a la apuntadora: “30, está bien”. Y yo pensando, “¿30 qué?¿?¿?” “Por cierto, si ven que no hablo, es porque estoy concentrada“, nos suelta. Bonita forma de decir “no me pregunten cosas, que me desconcentran”. Así que nada, se puso a medir cosillas, entre las que intuí el cerebro, la cabeza, el fémur y el corazón, pero no soltaba ni una palabra. Al terminar la exploración (y después de sufrir unos cuantos golpetazos fuertes en el estómago para que el niño se colocara), nos dice que “está todo bien, pero…” Ese pero ya me tenía sudando… “El hueso nasal mide muy poquito, menos de lo espererado. Puede ser que se trate sólo de que tenga la nariz chata y que sea uno de esos niños a los que hay que ajustar las gafas, pero…” (Y dale con el pero…) “También cabe la posibilidad de que tenga Síndrome de Down“. ¡Toma jarro de agua fría! “He estado midiendo 3 veces y las 3 me han dado medidas diferentes, pero pequeñas”.

Me pidió que me incorporara (sin quitarme el gel de la barriga ni nada) y se fue a su mesa a hacer nuevamente los cálculos. “En la semana 12 tenías 1 posibilidad entre 10.000 de que el niño tuviera SD, ahora, con 4mm de hueso nasal, esa probabilidad aumenta a 1 entre 1.5000. Para poder descartarlo, tendrías que hacerte una amniocentesis, pero existe riesgo de aborto del 1%” Yo estaba en un punto en el que no asimilaba. ¿Qué me estaba diciendo esa mujer de Síndrome de Down, de aumento del riesgo y de hacerme una prueba con la que existía la posibilidad de perder al niño?¿?¿?? amniocentesis

Y la mujer, con todo su tacto y para no meterme presión, me dice “¿Quieres que te demos cita para mañana? A lo mejor hay hueco para hacer la prueba mañana. Piensa que es Semana Santa, si no, tendrías que hacerla el lunes y ya te pones en la semana 22, que es la última que tienes para poder abortar”. ¡Olé la empatía y la sensibilidad! Nosotros que íbamos con toda la ilusión del mundo, después de haber sufrido un aborto espontáneo, de comprobar cada semana que el niño está perfecto y ahora nos suelta esto? Así, del sopetón, y ya me está planteando la posibilidad de interrumpir el embarazo de forma voluntaria y en menos de 1 semana… ¡Pero esto qué es??!

De primeras, rechacé la cita para realizar la amniocentesis. ¿Y si resulta que se estaba equivocando, que el niño está en perfectas condiciones y por hacerme esa prueba se va todo al traste? Pero también existía la otra posibilidad, que el bebé tuviera Síndrome de Down, ¿qué haría entonces? Antes de quedarme embarazada tenía muy claro que si el chiquillo venía con algún tipo de discapacidad, abortaría, pero es que estamos en la semana 21, es que ya lo he visto muchas veces, he disfrutado de sus movimientos, he escuchado su corazón casi a diario con el Angel Sound, tiene nombre, habitación, cuna, carrito… Ya nos hemos imaginado la vida con él. ¿Cómo acabar con todo eso de golpe? Y eso hizo replantearnos nuestra decisión inicial, de cuando aún no existía embarazo. ¿Sería posble tener a un niño con SD? ¿Seremos capaces de criarlo y de que sea feliz? Pues yo creo que sí. Otra cosa es que tenga parálisis cerebral, esté en estado vegetativo…, pero un SD es un niño normal y corriente con un cierto retraso, nada le impediría ser feliz ni disfrutar de la vida, no? Pues amniocentesis descartada.

Después de la consulta me tiré un buen rato llorando, como es normal, y mi chico y yo estuvimos toda la tarde buscando información en internet. Lo que más nos chocaba es que la muchacha nos haya alertado con un posible SD cuando la translucencia nucal y el resto de medidas son correctas. ¿Cómo va a tener SD sólo porque la nariz es pequeña?

hueso

Por fortuna, el día siguiente tenía revisión con el ginecólogo. Le conté lo sucedido y antes de nada me recomendó hacer la prueba. “Si todas las mujeres tuvieran la oportunidad de hacer esa prueba sería mejor, porque lo otro son estadísticas, la prueba te da una certeza y ya casi no hay que guardar reposo. Es una prueba segura si te la hace un buen profesional”. De todas formas, él (que no tenía por qué haberlo hecho) me tuvo más de media hora en la camilla haciendo una ecografía para comprobar que todo estaba bien. ¿Y qué pasó? Que el hueso nasal medía 6mm y pico. O de un día para otro había aumentado 2mm o la mujer del Materno se había confundido… Estaba todo genial, no vio nada anormal y nos hizo una 4D en la que se podía observar una nariz corriente. Salimos super aliviados y con la firme decisión de no volver a pisar el Materno Infantil de Gran Canaria nunca jamás.

No ha habido una sola vez en la que no haya salido llorando de allí. La primera vez fue cuando tuve el aborto diferido, en el que con todo el tacto del mundo me dijeron: “aquí no hay nada”, al hacerme la ecografía. La segunda vez fue al hacerme el análisis de beta para comprobar que el aborto se estaba realizando bien. Los niveles habían descendido y no me hicieron ni una exploración o ecografía para asegurarse de que el útero estaba limpio. La tercera vez fue al inicio de este embarazo. Fui a urgencias porque tenía unos dolores fortísimos en la tripa que me despertaban por la noche. Después de 3 horas de reloj esperando, me atiene un chico jovencito y con cara de pocos amigos que despacha en 5 minutos con un tacto vaginal “¿te duele aquí, y aquí. Esos dolores son normales. Tómate paracetamol cada 8 horas y si sangras o tienes fiebre, vuelves”. Nada de hacer una ecografía para comprobar que el embrión está bien o si estoy sufriendo otro aborto espontáneo. A los pocos días voy al ginecólogo privado y me dice que tengo amenaza de aborto, que debo guardar reposo y estar con pastillas de progesterona hasta la semana 12.

sorteo de pastillaEs muy triste, sobre todo para mí, como defensora a ultranza de la sanidad pública que he sido, tener que decirlo, pero ¡bendita la hora en la que me hice un seguro privado! Si no llega a ser por el contrato que tengo con Sanitas, hoy mi hijo no estaría creciendo dentro de mí, le hubiese hecho caso al ginecólogo del Materno y habría tenido otro aborto… Por todas estas razones, sumadas a la última visita, he decidido no volver a pisar (en la medida de lo posible) ese centro.

Y ayer, para salir de toda duda, me volví a realizar esta ecografía por lo privado. En este caso, en la Clínica Barber, que me habían recomendado y salimos de allí como unas castañuelas. Se confirmaba que el hueso estaba perfecto (7mm) y el resto: translucencia nucal, medida del fémur, de los dedos, etc. correspondía con lo esperado. En esta ocasión, el ginecólogo nos dijo que la amniocentesis era completamente prescindible, que el niño estaba bien. Así que muy contenta e ilusionada con mi peque. Es una pena que en la sanidad pública, que pagamos todos, se tomen tan a la ligera estas cosas y pongan en lo peor a quienes esperan un niño con toda la ilusión del mundo. Entiendo que se quieran lavar las manos ante la mínima duda, pero con un poco más de tacto y empatía…

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6 comentarios en “Ecografía de las 20 semanas y por qué no voy a pisar el Materno Infantil nunca más

  1. Qué fuerte lo que cuentas. Vaya médicos que te han tocado… y encima hablándote de abortar. Me alegro que hayas visto a otros y todo esté bien. Un abrazo, amiga.

    • Sí, la verdad es que los hay con un tacto y una empatía… Lo bueno es haber tenido la oportunidad de consultar una segunda opinión, de lo contrario, no sé qué habría hecho. Perdona por la tardanza en responder. Te mando un abrazo

  2. A mi me paso lo mismo que a ti en Murcia,con mi aborto fui sangrando me revisaron y me dicen ”aquí no hay nada” empecé a yorar y ni caso me dicen vete a casa y si sigues sangrando vienes mañana volvi y me dicen ya has abortado…y en este embarazo primero para coger la cita de la matrona le digo pidrias citarme antes e las 8semanas? Me dice no porque en estas 3semanas que quedan podrias abortar y le digo ya e tenido un aborto por eso no quiero que me pase y me dice por eso mismo es asi es muy pronto y si tiene que pasar algo que pase en ese tiempo digo asi os ahorrais citas y me fui de paga y todo genial….y despues a las9semanas me dio mucho dolor en el lado y fui les comente que habia tenido un aborto que estaba asustada y me hicieron una eco y ni me la enseñaron todo esta bien y fuera el jueves voy a la eco y estoy cagaica espero todo vaya perfecto

    • Oh! Espe, lo siento muchísimo. No sé si es porque no lo han vivido en sus carnes o porque llevan muchos años trabajando y han perdido la ilusión pero, por desgracia, hay demasiados facultativos fríos e incapaces de empatizar con sus pacientes. Que somos mujeres embarazadas, que tenemos miedos e ilusiones, incertidumbres, las hormonas a flor de piel… No se puede ser tan insensible. Qué pena, de verdad. Parece que para que te hagan caso hay que ir a uno de pago porque si no, no hay nada que hacer. Te doy las felicidades por este segundo embarazo, confía en que todo va a ir bien, aunque es inevitable tener el miedo en el cuerpo cuando has pasado por la experiencia anterior. Por favor, cuéntanos el jueves qué tal vas. Ojalá que puedas escuchar los latidos del corazón. Un abrazo fuerte!

  3. Pingback: Mi experiencia con la Clínica Baren y Miguel Ángel Barber | Baby made in Spain

  4. Madre mía….. Me he quedado muerta, ojalá me digan a mí también que el hueso nasal mide más, estoy en las mismas condiciones que tú!! Igual, todo perfecto, excepto que aparece un punto en el corazón y que el hueso nasal mide 4.5mm. En mi caso, esta eco me la ha hecho un privado y la gracia que en seguida, me estaba vendiendo un test en sangre para que me quede tranquila, que cuesta 700€…. Me quedé destrozada, ahora que?? Así que voy a ir al materno (al revés de ti) para que me digan si es para tanta alarma…. En fin, que gracia por haberlo compartido porque me da alguna esperanza…. Una amiga medico me ha recomendado que si sale así me haga amnio, que ahora no hay tanto riesgo y viva mi embarazo 100% segura…. Ayyyy…. Un beso

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